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«MEMORIAS DE LA SARTHE»: DIVINA GALICA, VELOCIDAD POR INSTINTO

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Hoy os traemos el segundo capítulo de la saga donde estamos recordando, y descubriendo para muchos de los aficionados, a las féminas que han pasado por el Europeo de Camiones, las cuales además dejaron su huella en el campeonato. Una de ellas es nuestra protagonista de hoy, Divina Mary Galica, una piloto muy rápida y con pedigrí como os contamos a continuación.

Octubre de 1988. Circuito del Jarama. Hay un ajetreo importante cuando el speaker avisa a los participantes para la preparrilla de la Gran Final. Han finalizado ya 9 carreras y el público, que ha asistido en masa al entonces novedoso espectáculo de los camiones, se mantiene alerta mientras muchos se preguntan qué demonios es eso de la Gran Final. Otros miran con recelo hacia la Nacional I, donde esta mañana se han producido atascos gigantescos y donde… volverán a producirse. Las gradas hierven de expectación cubiertas por una mezcla de olor a aceite, goma quemada, gasoil, alcohol y polvareda a partes iguales.

Entre los pilotos que van a participar en esta última carrera se encuentra Divina Galica, nacida al norte del Londres en Bushey Heath, la cual se ha pasado el fin de semana sorprendiendo a los periodistas cuando les explica, en un correctísimo inglés, que además de dedicarse a correr en camiones tiene un pasado como esquiadora olímpica y que a mediados y finales de los años setenta del siglo pasado disputó varias carreras en Formula 1 con los equipos Shell Sport Whiting y Hesketh ¿Qué hace esta mujer aquí? Para la prensa no especializada, como para la mayoría de los espectadores, todo es nuevo, todo es desconcierto, y este es uno más.

Así reflejaba el periodista Orlando Ríos, de la revista deportiva Autohebdo Sport, la presencia de la piloto inglesa: «Tampoco falló la esquiadora-piloto Divina Galica, soltera, muy maja ella, que vive de promocionar la pista de esquí francesa de Les Arcs y que este año se mezcló con los rudos camioneros. Hay que aclarar que Divina participó en tres Juegos Olímpicos de Invierno y es muy «musculosa».»

Primera temporada completa para la versátil piloto inglesa. En el mono se puede observar el patrocinio de la estación de esquí de Les Arcs. Foto Oscar Hoogendoorn.

 

En el equipo de Rodney Chapman, con el que ha corrido Divina toda la temporada, no todo son alegrías. Han luchado para conseguir su tercer campeonato de Clase A, el segundo consecutivo, y además acaban de perder la lucha por el podium por la que ha peleado todo el año nuestra protagonista. Esta es la historia de esta lucha de una piloto que tuvo, como titulábamos, la velocidad por instinto.

En 1984 nuestra protagonista había participado como invitada por la organización en la histórica primera carrera de camiones en Silverstone con el Leyland Roadtrain de Richard Walker. En 1987 había disputado algunas carreras del BTRA con uno de los Ford Cargo 4228 del Chapman Team.
En 1988 el equipo dispondría de cuatro unidades gracias al apoyo de Shell, Uniroyal, y el importante concesionario Ford de Stoormont, conformándose como el equipo más potente de la categoría. Todos ellos iban equipados con el motor Cummins L10, un 6 cilindros en linea de 10 litros que en las versiones de serie partía de 240 caballos y que en competición, en 1988, alcanzaría una potencia entre 650 y 700. Únicamente el camión de Rod dispondría de caja de cambios Allison automática, siendo en el resto de Cargos Eaton manual.

El equipo de Rod Chapman al completo en Austria. Foto Oscar Hoogendoorn

 

Todo había comenzado en abril de 1988 en el circuito de Brands Hatch. El inicio no pudo ser mas polémico ya que los comisarios ingleses, aplicando el nuevo reglamento FIA, habían encontrado numerosas irregularidades, entre otras, las suspensiones traseras de los camiones de carreras de Chapman y, lo que era más peliagudo, una reducción de hasta 30 cm. en la distancia entre ejes.
Otros pilotos tampoco pasaron plenamente las verificaciones, como Slim Borgudd y Noël Crozier, que se presentó en Inglaterra con 3 turbos para su Renault. Finalmente todos pudieron correr pero los resultados de esta primera prueba quedaban en suspenso hasta que la FIA decidiera que hacer con su nuevo campeonato, reglamento, y con los equipos que habían llevado hasta el límite el espíritu de la norma.

En pista, el inicio de Divina fue cuanto menos prometedor. Contando para esa carrera con Terry Harris «The tyre» como compañero, en la primera manga terminaba en 11º posición, cerrando el pelotón. Pero en la segunda manga, ya con todo en orden, remontaba espectacularmente hasta finalizar cuarta, tras Rodney Chapman, Gerard Cuynet (con otro Cargo apoyado por Ford Francia), y Jacques Perret, con el Renault G290 «Pitufo» con el que tanto nos hizo disfrutar Francisco Navarro.

En 1988, Boije Overbrink (51) era ya todo un veterano con su Volvo Fl10. Foto Oscar Hoogendoorn.

 

El problema al que se enfrentaba Divina estaba más allá de estos primeros resultados, ya que en este primer asalto había finalizado a casi tres segundos por vuelta de su jefe de equipo ¿Contaba Rod Chapman con el Ford más evolucionado o los tres segundos se irían reduciendo con el paso de las carreras y eran simplemente fruto de la inexperiencia?

En Hungaroring, la segunda prueba, un circuito entonces retorcido y ratonero que favorecía el poco peso y el chasis extracorto de los Ford, Divina Galica se destapaba consiguiendo en su segundo gran premio ¡la pole position! ¡Increíble su adaptación a la categoría! Al menos a una vuelta y con la pista limpia, había dado un paso de gigante.
Pero en carrera Galica tuvo que enfrentarse a la dureza del cuerpo a cuerpo. En la salida, Nöel Crozier con su Renault G290 cruzaba su camión al abordar la primera curva y se ponía primero. Divina iniciaba su persecución seguida por su compañero Harris, Cuynet, Perret y Overbrink, que competía con un Volvo Fl10. A mitad de carrera Divina Galica alcanzó al francés de Veauche, pero al intentar adelantarle chocaron y Divina se llevó la peor parte, saliendo de la pista y finalizando en cuarta posición.

Divina (22) aprendió rápido la dureza de la categoría. Momento del golpe con Noël (4) en Hungría. Foto Truck and Driver.

 

En la segunda carrera, enrabietada ante lo que podía haber sido su primera victoria y con mucha humedad en pista, a Divina le tocaba de nuevo remontar y finalizaba segunda, tras el correoso Crozier, y dejando tras de si de nuevo a los franceses Cuynet y Perret.

Salida de la Clase 1 en Hungria, con una parrilla que reflejaba la riqueza de la época en cuanto a marcas. Foto Truck Driver.

 

Si las cosas habían ido tan bien en Hungría, el rapidísimo y técnico circuito de Austria iba a deparar nuevas sorpresas en un campeonato que llevaba dos ganadores. Decimos hasta ahora porque el sábado Divina repetía la cuarta posición, tras Chapman, Cuynet y el checo Vojtisek, con un Liaz 110-553 oficial. El domingo 22 de mayo de 1988, la piloto inglesa comenzaba a remontar, adelantaba a Cuynet, a Vojtisek, y… superaba a su jefe de filas, Rod, con lo que escribía con letras de oro su nombre como ¡la primera mujer en ganar una carrera de camiones! Un día de gloria, sin duda, para la historia del automovilismo.

Primera victoria de una mujer en el Campeonato de Europa. En el podium junto a Rod Chapman y Frankie Vojtisek. Foto France Routiers

 

La temporada no se detenía. El equipo de Rod Chapman llevaba desde 1985 recorriendo Europa siguiendo, no solo el campeonato de Europa, sino el Inglés y todas las carreras de invitación en los que pudiesen defender los colores de Ford, aunque esta hubiese sido vendida en 1986 a Iveco.
Esta vez le tocaba turno a Dijon, cita correspondiente al campeonato francés y que también programaba una manga para pilotos invitados, entre los que encontraba Galica. Lo cierto es que, aprovechando lo sinuoso del circuito, Divina se mostró dispuesta a repetir lo que había ocurrido en Austria y en las dos mangas luchó sin cuartel contra el ídolo local Cuynet, al que finalmente no pudo superar.

Y, sin salir del país, la siguiente cita correspondía a Paul Ricard de nuevo para el campeonato de Europa. Los entrenos oficiales devolvían a la brava piloto a la realidad. Cuatro segundos le separaban de la cabeza de carrera. Así que, salvo imprevistos, era complicado volver a ganar. Con una parrilla a tope de inscritos, y con los franceses motivados para destacar en casa, como demostraría Noël Crozier, ganador final del Gran Prix (clasificación propia de la federación francesa en la que se contaban los resultados de las pruebas europeas; nacionales; la prueba mecánica y las de habilidad), pero descalificado posteriormente por sobrepasar las 2.600 r.p.m que marcaba el reglamento.
Divina solo podía firmar un 6º y un 5º, a casi tres segundos de su jefe de filas. Plenamente consciente de estas dificultades, apareció la Galica fría y calculadora que, intuyendo que la lluvia podía igualar las cosas, tiró de experiencia. Así nos relataban su segunda carrera los periodistas de France Routiers: «Luego empezó a llover, momento en el que Divina Galica pensó que podría tener una oportunidad (había comenzado la carrera con neumáticos de lluvia tallados en la parte delantera y semi slicks en la parte trasera). Desafortunadamente, el equilibrio era casi tan difícil en mojado como lo había sido en seco, y el Volvo de (Pascal) Robineau casi la alcanza».

También 1988 fue la temporada de debut en el Europeo de Antonio de Dios y el equipo Reunits. En la instantánea, de fuente desconocida, Antonio con dos mecánicos durante la prueba mecánica de Paul Ricard.

 

Divina Galica, paso a paso, se había aupado hasta la tercera posición del campeonato. Y así llegamos a la que fue sin duda una de las carreras más difíciles del año para la londinense. De salida la carrera de Alemania estuvo pasada por lluvia, lo que podía dar una buena oportunidad a los Ford calzados con neumáticos Uniroyal. Un equipo que para esta cita iba a contar con la participación del piloto de turismos germano Hans Heyer… ¡Y vaya si destacó! Divina salía en tercera fila, porque tanto a Crozier (autor de la pole), como a Overbrink, segundo, se les anulaban los tiempos por exceso de velocidad.
Pero en la siempre complicada salida, Perret chocaba con Divina y la mandaba a la puzolana. En la segunda carrera, también bajo la lluvia, tuvo que conformarse con el 11º puesto. De esta manera tan injusta perdía la tercera posición en la clasificación que iba a parar precisamente a Perret, que, poco a poco, y contra todo pronóstico, se había situado en la lucha por el subcampeonato, ya que en cabeza las buenas carreras del galo Cuynet le consolidaban en el liderato.
Se imponía un pequeño descanso para todos los equipos, pero los de Chapman tenían pendientes la participación, en agosto, en la carrera del BTRA en Silverstone que, como era tradicional en Inglaterra, comprendía una categoría de invitados donde iba a inscribirse Galica. Por cierto, en esta cita Rod Chapman corría con un nuevo Ford Luisville de Clase B que estaba preparando, camión equipado con un motor Cummins de catorce litros de unos 650 caballos con el que Juan Carlos Oroño (Campeón de España de Rallys de tierra en 1986 y 1987), participaría en el Jarama en Octubre.
Mucho trabajo para el equipo durante las vacaciones estivales, ya que los mecánicos Paul Ascombe y John Da Garston, entre otros, tuvieron que volver a alargar el chasis de los Ford para volver a la longitud original y cumplir con el reglamento. En esta carrera los resultados no fueron del todo satisfactorios para la inglesa ya que no finalizaba ninguna de las carreras, excepto la semifinal donde conseguía un tercer puesto.
Tras el parón estival el Campeonato de Europa continuaba a finales de agosto en el estrecho y rápido circuito de Mantorp Park. Y se producía un nuevo golpe de teatro cuando Gerard Cuynet sufría el sábado un fuerte accidente contra el Kamaz de Nikolav Ivanov que le impedía puntuar, como recordemos ya le había ocurrido a Chapman en Hungría; a Noel en Austria y Francia; y a Divina en Alemania. Aún con todos los incidentes, Cuynet mantenía el liderato.

El único gran tropiezo de Gerard Cuynet fue este fuerte accidente en Mantorp Park que pudo costarle el título. Foto France Routiers

 

En carrera, Divina Galica realizaba un grandísimo papel firmando un tercero y un segundo, detrás de Crozier y delante de Jiri Moskal con el segundo Liaz oficial. No olviden este nombre porque volverá a cobrar protagonismo más adelante.
La carrera sueca contó con muchos pilotos invitados. Centrándonos en la Clase A aparecía inscrito el noruego Gunnar Kitilsen, proveniente del Rallycross, y que se inscribía con uno de los Cargos de Chapman. En la Clase B, además de la participación de Pauline Steward con el Volvo N12 que había pertenecido a Curt Goransson, se producía el debut de Jouko Kallio, con un Sisu.

Crozier (4) no tuvo rival a partir de Alemania, pero ya era tarde. Foto France Routiers.

 

Ante el slalom final de Zolder y Jarama, Divina se situaba tercera con 85 puntos. Perret la seguía a 14 puntos, y Crozier se situaba a tan solo 16 de la piloto inglesa. Aunque complicado, Divina tenía tercer puesto en el punto de mira sin dejar de apoyar a su jefe de filas, Chapman, segundo en ese momento, en la lucha por el Campeonato. Los acontecimientos iban a complicarse en el circuito de las Ardenas, en Zolder. Noël dominó el Gran Premio venciendo en la primera manga. Jacques Perret conseguía su primera victoria con el Renault G290 en la segunda, disputada bajo la lluvia, cuando el líder, su compatriota Noël Crozier, se salía en la última vuelta cuando iba primero.
Para Divina Galica los resultados eran muy positivos en la primera manga, acabando segunda, incluida una feroz lucha contra su jefe de filas. Pero el domingo sufría graves problemas de frenos, algo muy habitual para los debutantes en Bélgica, y firmaba un pobre 6º puesto.
Cuynet, con una estrategia muy conservadora, conseguía un cuarto puesto el domingo, precisamente por delante de Divina, que le daba su primer campeonato de Europa. Chapman debía conformarse con el subcampeonato.

Jacques Perret le complicó mucho las cosas a Divina con su Renault. En Zolder consiguió su primera victoria para el Team Aravi. Foto France Routiers

 

De cara a Jarama y en la lucha por el tercer puesto, Divina Galica llegaba al circuito de la carretera de Burgos con una ventaja de 7 y 9 puntos frente a Noël y Perret respectivamente.
En la primera jornada madrileña, Noël salía a por todas, no en vano había sido el piloto más rápido desde Alemania. Divina protagonizaba una dura lucha con el Liaz de Jiri Moskal, también en estado de gracia, al que no conseguía superar finalizando cuarta. Noël y Divina estaban empatados a puntos de cara al tercer puesto que se disputaría el domingo.
Para complicar más las cosas, Rod Chapman había finalizado por detrás y difícilmente podría realizar tareas de equipo. En la carrera del domingo, Cuynet conseguía superar a Noël en la salida y ambos se escapaban. Divina Galica, tras una durísima lucha, no solo no conseguía superar a Jiri Moskal, sino que era adelantada también por Jacques Perret que, sin nada en juego, tenía la oportunidad de echar una mano a su compatriota Crozier.

Gerard Cuynet (25) fue el gran dominador de la temporada con su Ford francés. Foto Transporte Mundial.

 

Las vueltas fueron cayendo hasta la bandera de cuadros que vio al francés pasar segundo. Crozier, tras una temporada muy irregular pero con grandísimos resultados, finalizaba tercero en el campeonato. Divina se quedaba a tan solo tres puntos, en su temporada de debut, de subir al pódium final.
Para que podamos valorar con toda objetividad como había sido la temporada, o al menos las herramientas de las que dispuso para luchar por las victorias y el campeonato, como muestra un botón. En la Gran Final de Jarama, donde finalizó en el puesto 16º y con la que comenzábamos esta crónica, algunos de sus rivales marcaron las siguientes vueltas rápidas: Jiri Moskal, con victoria incluida de clase, marcó un 2:03:629. Noël se situó en 2:04:335. Y Perret, 10º en la final, bajaba hasta el 2:04:335. ¿Divina? Tuvo que conformarse con 2:05:902. Estas diferencias explican el difícil fin de semana.

Los Liaz oficiales de Vojtisek (76) y Moskal realizaron una temporada muy completa. Foto Liaz Racing. www.liaz-dakar.com

 

En Jarama, Pegaso se sumo a los equipos oficiales con su Troner conducido por Dawson y Antonio de Dios. En la foto, de origen desconocida, posiblemente en la pista de pruebas de la fábrica de Madrid.

 

Finalizaba su primera temporada completa, en la cual, Divina luchó con los medios de los que dispuso y demostró que no se había incorporado al campeonato como una mera figurante.

En 1989, Divina repitió el campeonato con el Ford Cargo que había dispuesto Rod Chapman en 1988, pero los resultados no llegaron con un camión completamente superado. Finalizó octava, delante de nuestro compatriota Salvador Cañellas, aunque se permitió el lujo de firmar tres terceros en Gran Bretaña, Hungría, y especialmente Alemania, en la carrera del sábado, en el que sería su último pódium en la especialidad.

Para 1990, ya con un Volvo N10, Divina solo corrió en Inglaterra y Hungría, con un quinto puesto como mejor resultado. Para Paul Ricard se inscribió en el campeonato Nacional Francés con el Volvo White Roadboss de Clase B de George Allen, ganando ambas mangas. Fue su canto del cisne.

Precisamente en esa temporada Stan Cvengros, jefe de equipo de Liaz, pasaba a realizar las mismas tareas para el equipo de Rod Chapman, y Divina se inscribió en el Jarama con un novedoso Liaz 110-481 prototipo de Clase B (equipado con dos turbocompresores). Un noveno puesto y un abandono fueron los resultados aunque pudo salir en pole position en la Semifinal, en la que tuvo que abandonar. Liaz quería seguir trabajando en la Clase B, y Divina probó su camión de Clase 1 en Le Mans una semana después, pero finalmente su fichaje con los checos no se concretó y la carrera del Jarama sería su despedida definitiva del Europeo de Camiones.

Última carrera disputada por nuestra protagonista, encabezando la parrilla de la semifinal. foto Transporte Mundial.

 

Cerramos así el segundo capítulo con las pilotos que, por méritos propios, estuvieron a punto de lograr la gesta que consiguió Steffi Halm nada más y nada menos que 32 años después de que Minna Kuoppala estuviese a punto de conseguirlo, y 37 años después de la primera victoria, como os hemos contado, de la inglesa Divina Galica.

Un grupo de pioneras en las carreras de camiones, posando frente al Volvo N10 del escocés Archie Argo. De izquierda a derecha, Divina Galica, Laine Daff y Pauline Stewart.

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