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DAKAR 2026 | RESUMEN 2ª SEMANA: ZALA HACE CAMPEÓN A DE ROOY DIEZ AÑOS DESPUÉS

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El lituano Vaidotas Zala se ha coronado como campeón del Rally Dakar de 2026, un triunfo que es su primera victoria en la Odisea y la tercera del equipo para el que corre, el Team de Rooy, que no ganaba el Dakar desde 2016. Pese a ser tan sólo su segunda participación y, en principio, estar a la sombra de Macik, Loprais y Van den Brink, Zala ha hecho valer su regularidad y constancia para ser el ganador de este Dakar, que ha sido uno de los más apretados de los últimos años en la categoría de camiones.

Por su parte, el Team de Rooy es el gran triunfador de esta edición, ya que no sólo es el equipo campeón con Zala, sino que ha conseguido posicionar sus dos camiones en los dos puestos más altos de la tabla, con Ales Loprais siendo subcampeón. De este modo, los neerlandeses consiguen su segundo doblete en el Dakar, tras el de 2012, y ésta es la primera vez que el equipo gana el Dakar sin Gerard de Rooy como piloto. Además, han hecho doblete en cinco de las trece etapas (etapas 6, 7, 9, 10 y 11).

Loprais ha certificado el doblete de su equipo. Fotografía: Team de Rooy.

Puede que Vaidotas Zala no haya sido el piloto más brillante, pues sólo ha ganado una de las trece etapas del rally, pero ha sabido jugar sus bazas y evitar los problemas de gran calado. Al descanso se había marchado cuarto, a escasos segundos de su compañero Loprais pero un poco lejos de Macik y, sobre todo, de Van den Brink, pero regresó a la competición por todo lo alto: ganando una etapa por primera vez en camiones. Con ello, ya estaba delante de Loprais. Al día siguiente aprovechó el choque entre Loprais y Macik para superar al vigente bicampeón y meter tierra de por medio con su compañero.

Desde ese momento, se limitó a rodar a un buen ritmo, mantener a raya a sus perseguidores y esperar el fallo de Van den Brink, que llegó en la décima etapa. Así, Zala se puso primero y ya nadie lo bajó de lo más alto. Eso sí, no todo ha sido plácido para él. En la octava etapa tuvo una serie de pequeños problemas mecánicos que le hicieron ser conservador (aun así fue 2º ese día) y tuvo que lidiar con un pinchazo tanto en la séptima como en la duodécima.

Zala «volando bajo» sobre el desierto para tomar el liderato aprovechando los problemas del resto. Fotografía: ASO/DPPI.

En definitiva, Zala ha sido el más constante y regular de la segunda semana, el único que ha evitado los problemas de gran calado en forma de averías o accidentes y, uniendo esa constancia a un buen ritmo (ganó la séptima etapa y fue 2º en las cinco siguientes), ha conseguido su primer Touareg en un Dakar de oro para Lituania, que ha conseguido de una tacada a sus tres primeros campeones: Zala en camiones, Baciuska en Stock (coches derivados de serie) y Raisys en Dakar Classic. Además, su copiloto Paulo Fiuza se ha convertido en el primer ganador portugués de la historia del Dakar.

Zala ha sido campeón junto a Paulo Fiuza y Max van Grol. Fotografía: Team de Rooy.

Por contra, su compañero Ales Loprais tendrá sentimientos encontrados, a pesar de que su rally ha sido muy bueno. El checo estaba en una misma situación que Zala en el descanso, ya que necesitaba un pequeño fallo de Macik y de Van den Brink. Encima, en la séptima etapa se pasó un «waypoint», perdió tiempo regresando para validarlo y luego perdió más al quedar atrapado en el polvo de un coche que le había adelantado entretanto.

Pese a ello, Loprais seguía a poco más de un minuto de Zala, a la espera de que Macik y Van den Brink tuviesen contratiempos. Lo malo para él fue que, cuando Macik tuvo problemas, esos mismos problemas le afectaron a él. En efecto, en la octava etapa, Loprais se quedó clavado al bajar una duna y Macik, que llegaba desde detrás, le embistió en la parte trasera de su camión con su parte frontal. Como consecuencia, Loprais tuvo daños en el eje y se dejó ese día más de veinte minutos frente a Zala.

Así quedó el camión de Loprais tras el golpe con Macik. Fotografía: Justin Nguyen.

No obstante, el checo no se resintió en los días siguientes y encadenó tres triunfos seguidos de etapa para seguir soñando con el triunfo. A falta de dos etapas, era segundo a poco más de un cuarto de hora de su compañero Zala, pero en la penúltima etapa se dejó más de cinco minutos frente a él después de sufrir problemas mecánicos en el kilómetro 50 (se quedó sin tracción 4×4) y acabar volcando (le ayudó precisamente Zala). Por lo que estando a más de veinte minutos antes de la última especial de 105 kilómetros por disputarse, Loprais se limitó a asegurar el subcampeonato y el doblete de De Rooy.

Lorpais se quedó con la miel en los labios. Fotografía: Team de Rooy.

De este modo, una vez más, Loprais se queda muy cerca de proclamarse campeón. El «rey sin corona» suma ya dos subcampeonatos y tres podios en los últimos tres años, que se unen al podio de 2007. En total, ha acabado seis veces el Dakar entre los cinco primeros, pero nunca siendo el campeón. Encima, con las cinco victorias de etapa de este año, ha pasado a ser el quinto piloto con más triunfos parciales de la historia de la categoría, pero él es el único de los once que más tienen que nunca ha sido campeón.

Este año ha sido el piloto más rápido, ganando cinco etapas, más que nadie, pero ha tenido diversos problemas que le han lastrado y al final ha perdido el Dakar por poco más de veinte minutos. Lo más doloroso para él es que es una distancia que podría haber sido a su favor, por ejemplo, si en la primera semana no hubiese sumado más de 26 minutos de sanción por excesos de velocidad y, sobre todo, por no validar un «waypoint». También por el choque de Macik, que le costó en esa etapa 21 minutos de déficit frente a Zala. Finalmente, en momentos puntuales ha sido azotado por problemas mecánicos: en la segunda etapa perdió más de 10 minutos por problemas en la caja de cambios, y en la cuarta  se dejó otros tantos por nuevas averías en el cambio, a los que hay que sumar otros 12 en la antepenúltima al perder la tracción 4×4, para un cómputo total de media hora perdida por averías, aproximadamente.

Sólo con que uno de esos tres sucesos (sanciones, choque con Macik o problemas de caja de cambios) no se hubiera producido, Loprais habría sido campeón, pero así es el Dakar, una prueba en la que no basta con ser el más rápido y que te golpea hasta cuando parece que todo va a salir bien.

Loprais tendrá que seguir intentándolo. Fotografía: Team de Rooy.

Eso lo sabe mejor que nadie Mitchel van den Brink, que se fue al descanso con una situación muy ventajosa, y al que todo se le puso de cara con el choque de Macik y Loprais. El neerlandés iba líder hasta la etapa nueve, habiendo ganado la octava y minimizando sus pérdidas de tiempo al máximo. Los únicos problemas que había tenido habían sido una pequeña pérdida en la navegación, un contratiempo con una llanta y un pinchazo en la séptima etapa y una pequeña rotura en la amortiguación en la novena, pero en la décima todo cambió.

Ese día, justo el día que cumplía 24 años, se le rompió la transmisión y encima tuvo la mala suerte de que su padre no pudo llevarle un recambio porque se quedó atascado en una duna. Van den Brink empezó a solicitar ayuda de otros pilotos que competían con camiones de MM Technology, pero Richard de Groot no llevaba recambio y el de Michal Valtr era demasiado pequeño y no servía. Al final tuvo que esperar a que Dariusz Lysek se lo diera, pero perdió más de 40 minutos entre la espera y la reparación. Encima luego se quedó atascado en una duna, de la que tuvo que sacarle Macik, dejándose 15 minutos más. En total, ese día perdió 1 hora y 11 minutos y, con ello, toda opción de ganar el rally.

Mitchel van den Brink perdió el Dakar por una avería. Fotografía: MM Production.

En los días siguientes estuvo rindiendo a buen nivel esperando el fallo de los camiones del Team de Rooy, siendo 3º en una undécima etapa en la que tuvo un pinchazo y una rotura de ventanilla, y ganador de la duodécima, aun con otro pinchazo y la rotura del parabrisas, pero el fallo de sus rivales nunca llegó. En la última estaba a punto de ganar para despedirse con buen sabor de boca pero, al igual que sus opciones de la general, se esfumaron cuando parecía que estaba hecho, ya que perdió la banda de rodadura del neumático a falta de 20 kilómetros y no pudo pasar de 100 por hora, siendo superado por Kay Huzink al final tras haber sido el más rápido hasta ese problema.

Habrá que ver qué pasa con Mitchel van den Brink ante los rumores de un posible cambio a coches pero, de seguir en camiones, como deseamos que sea, está claro que es un piloto más que capaz de ganar el Dakar y que será uno de los favoritos para hacerlo si decide continuar con los más grandes.

Van den Brink suma su tercer podio consecutivo en el Dakar. Fotografía: MM Production.

La cuarta posición de la general ha sido para un Martin Macik que no ha tenido su mejor Dakar, ni mucho menos.  La última etapa antes del descanso, en la que se dejó el liderato y media hora en favor de Van den Brink, no hacía presagiar nada bueno, y los nueve minutos que perdió en la séptima tampoco elevaban las expectativas. Ahora bien, fue en la octava en la que todo se echó a perder para el hombre que llegaba como actual bicampeón. Ese día chocó con Loprais y destrozó la parte frontal derecha de su camión que, en principio, aguantó.

Así quedó el camión de Macik. Fotografía: Justin Nguyen.

Más allá de una pérdida de veintiún minutos, Macik salvó la situación, aunque ya estaba a casi una hora de Van den Brink. Sin embargo, sus pocas opciones se esfumaron al día siguiente, cuando el camión se resintió del golpe y se averió. Entre el proceso de desmontar todo, arreglar la avería y volverlo a montar, Macik se dejó casi cuatro horas, quedándose sin opción de podio siquiera.  El resto de rally, en el que han tenido que correr incluso sin parabrisas, fue bastante gris, finalizando tres etapas en cuarto lugar y otra en séptima posición.

De este modo, concluye una edición un tanto decepcionante para Macik, ya que no ha conseguido acabar en el podio por primera vez desde 2022. Además, no ha ganando ninguna etapa de la segunda semana, a  diferencia de sus rivales Loprais, Zala y Van den Brink; y sólo ha ganado dos en todo el rally, tres menos que el año pasado y una menos que hace dos años. No obstante, de cara al futuro seguirá siendo uno de los grandes contendientes por las victorias.

El Dakar se le puso cuesta arriba a Macik en la segunda semana. Fotografía: MM Production.

El que sí puede estar contento es un Richard de Groot que ha acabado 5º, su primer top-5 en la general del Rally Dakar. El neerlandés ha conseguido este resultado, pese a correr con un camión del año 2024 (el que usó Macik para ganar su primer Dakar), con algo de suerte, ya que se benefició de los problemas de Kay Huzink en la penúltima etapa. De hecho, su vuelta del descanso no fue nada buena, ya que se dejó más de cuarenta minutos frente a Huzink en la séptima etapa y perdió la quinta plaza.

No obstante, él y su equipo, el Firemen Rally Team, rodaron a buen ritmo en los siguientes cinco días, acabando todas las etapas entre los diez primeros a pesar de sufrir contratiempos como la rotura del parabrisas en la undécima etapa. Con esos buenos resultados, y también gracias a la avería de Kay Huzink en la undécima especial, pudo volver a ocupar la quinta plaza general justo antes de la decimotercera y última etapa, en la que certificó el que es su mejor resultado en el Dakar hasta la fecha.

De Groot y su equipo han conseguido su primer top-5 general. Fotografía: Firemen Dakar Team.

La sexta plaza final ha sido para Michal Valtr, que ha rodado en todo momento de forma regular, sin grandes destellos (el hecho de que corra con un camión de hace un lustro que todavía usa cambio manual en vez de automático lo condiciona mucho) pero con mucha regularidad: en cuatro de las siete etapas de esta segunda semana ha acabado 6º o 7º y, en las otras tres, ha sido 11º o 12º, sin un gran descalabro que le lastre.

Así, fue toda la semana séptimo en la general, un poco en tierra de nadie, hasta que Kay Huzink tuvo una avería en la penúltima jornada que le hizo ganar una posición. Afrontó el último día con una renta de poco más de tres minutos sobre el neerlandés. Pese al empuje de éste, Valtr hizo una buena etapa final, en la que consiguió mantener una ventaja de medio minuto frente a Huzink, para conseguir el que es su mejor resultado en el Dakar, mejorando el 14º puesto de su debut en 2024.

Valtr ha conseguido mejorar su registro de hace dos años en ocho posiciones. Fotografía: Valtr Racing Team.

A escasos 37 segundos de Valtr ha terminado el rally Kay Huzink. El joven debutante ha sido una de las sensaciones de este Dakar, en especial de la segunda semana, en la que arrancó con un 4º puesto que le hacía pasar a ser quinto general. Luego fue ampliando su ventaja frente a Richard de Groot con los quintos puestos de las etapas 8, 10 y 11, así como el cuarto de la 9. En esas etapas rodó con seguridad, sin asumir grandes riesgos, y en una de ellas, la décima, fue extremadamente conservador después de que se le rompiese la amortiguación en el ecuador de la misma.

Parecía que la estrategia iba a dar resultado pero, en la duodécima etapa, la rueda trasera izquierda empezó a arder. Cuando apagaron las llamas, Huzink y sus compañeros se percataron de que había un componente del eje roto y era necesario cambiarlo, perdiendo tres horas en el proceso. Encima luego se quedaron atascados en una duna y perdieron media hora más cavando para sacar el camión.

Después de este desastre, Huzink pudo resarcirse estrenando su casillero de victorias en la etapa final, una victoria que dedicó a su padre Richard, fallecido en 2013. Desde luego, Kay Huzink ha demostrado su talento en este rally, del que ha sido la gran revelación, y puede ser un piloto que pelee por grandes cosas en el futuro, siempre y cuando la mecánica, que es gran talón de Aquiles del equipo Jongbloed-MKR, le respete.

Kay Huzink ha sido la revelación del rally. Fotografía: Kuipers-Jongbloed Rally Team.

Precisamente su compañero y tío Gert Huzink ha vuelto a tener problemas mecánicos en una segunda semana de altibajos para él. La empezó escoltando a su sobrino en las tres primeras etapas de la semana, acabando 6º la séptima, 4º la octava (ese día, en el que volvió a tener un pequeño problema de frenos, fue de gran ayuda, porque Kay pinchó y entre seis cambiaron el neumático el doble de rápido) y 5º la novena. Sin embargo, la décima fue tediosa. En primer lugar volcó y no pudo seguir hasta que le ayudó Ben de Groot. Luego perdió uno de los cilindros del motor, tuvo problemas con la presión del aceite y tuvo que sacar un metro cúbico de arena que se había colado debajo de los pedales al volcar.

Huzink, volcado en la décima etapa. Fotografía: Kuipers-Jongbloed Dakar Team.

Los problemas duraron poco, pues en la undécima empezó peleando por ganar, pero levantó para estar junto a su sobrino y ayudarle en caso de que necesitase ayuda, acabando 6º, justo tras él. No obstante, al día siguiente volvió a tenerlos, ya que se tuvo que retirar a mitad de la duodécima especial por una rotura de la bomba de agua, a pesar de haberla cambiado la noche anterior al llegar al campamento. Su participación terminó con el décimo puesto de la etapa final.

Una vez más Gert Huzink ha tenido mucho ritmo, llegando a ganar una etapa en la primera semana, pero los problemas mecánicos y algún accidente (el vuelco) le han lastrado, impidiéndole tener un buen puesto de clasificación al verse obligado abandonar en varias etapas y, por ello, recibir muchas horas de sanción.

Gert Huzink ha sido rápido pero ha tenido averías. Fotografía: Kuipers-Jongbloed Dakar Team.

Siguiendo con los pilotos del top-10, la octava plaza ha sido para un Martin van den Brink que ha hecho todo lo posible para que su hijo fuese campeón, sirviéndole de mochilero prácticamente en todo momento. Además de por eso, su rendimiento ha estado condicionado por algunos pequeños problemas. Por ejemplo, en la séptima etapa tuvo un pinchazo y en la octava, en la que tuvo una rotura de la válvula del neumático que le hizo perder aire también, chocó con Mark Mateschitz al coronar una duna, ya que él empezó a descenderla y Mateschitz dio marcha atrás justo hacia donde él estaba. Como consecuencia, a Van den Brink también se le rompió el parabrisas.

En la novena sí que fue capital para que su hijo Mitchel siguiese líder por entonces, pues fue él quien le dio el amortiguador que tuvo que cambiar a mitad de etapa, minimizando mucho el tiempo perdido. Sin embargo, en la décima no pudo ayudarle cuando se le rompió la transmisión porque estaba atascado en una duna, de la que le sacó Ben de Groot. Pese a todo ello, Van den Brink ha concluido su 18º Dakar consecutivo con seis de las últimas siete etapas entre la 6ª y la 9ª plaza, lo que le hacen sumar un nuevo top-10 a su trayectoria.

Martin van den Brink ha acabado en el top-10. Fotografía: MM Production.

La novena plaza general ha sido para un Claudio Bellina que ha pasado un tanto desapercibido en este Dakar porque, de la misma forma que en la primera semana, sólo ha acabado entre los diez primeros una etapa, la décima. Ahora bien, el italiano ha evitado los problemas de gran calado que tuvo otros años y, a base de ir ganando posiciones por mera supervivencia, ha logrado terminar entre los diez primeros de la general, tras ganarle posición a Ben de Groot y a Sugawara.

Bellina ha terminado en el top-10 también. Fotografía: ItalTrans Racing Team.

En cuanto a estos dos, empezando por Teruhito Sugawara, el japonés era el que había estado ocupando la novena o, por algunos días incluso la octava plaza, lo cual es bastante reseñable teniendo en cuenta que compite con un camión que tiene un motor de 8,9L, por los 13L que tienen todos los motores de los camiones contra los que peleaba en la general, los FPT Cursor de IVECO y los MKR de Renault. Por desgracia para él, en la décima etapa se le empezó a torcer el rally, ya que ese día volcó, aunque Martin van den Brink, que justamente había sido el que le había relegado de la octava a la novena plaza, le ayudó. Al día siguiente volvió a perder tiempo por tener que pararse a fijar los paneles laterales de la carrocería de su camión, que se habían desprendido. Pese a esos problemas, seguía siendo noveno con tres horas de ventaja sobre Bellina y cuatro sobre Ben de Groot, una posición muy cómoda con sólo dos etapas para terminar.

Sugawara tuvo pequeños problemas con la fibra de su camión después de volcar. Fotografía: Hino Team Sugawara.

Sin embargo, en la última etapa fuerte del Dakar se le rompió la transmisión y tuvo que abandonar la etapa a la mitad, recibiendo múltiples horas de sanción que le han hecho acabar en la general incluso por detrás de algunos camiones de asistencia. Es una verdadera lástima para la tripulación de Hino, que vuelve a vivir esta situación después de que el año pasado se le rompiese la transmisión en la octava etapa del rally cuando iba séptimo. Esa vez pudo sobrevivir y rodar tres etapas más hasta que en la penúltima, cuando todavía iba décimo, se le volvió a romper y abandonó.

Sugawara ha perdido dos top-10 por sendas averías de transmisión en los últimos dos años. Fotografía: Hino Team Sugawara.

El que también ha estado gafado en este rally ha sido el equipo De Groot Sport, que en la primera semana vio cómo uno de sus dos pilotos, William de Groot, tenía que abandonar tras un choque. A esos problemas se le sumó el incendio de uno de sus camiones de asistencia y las lesiones de dos de sus mecánicos tras una caída por las escaleras y un atropello. Pese a ello, el otro piloto, Ben de Groot, estaba en la décima posición de la general, un gran resultado teniendo en cuenta las circunstancias y que él había lidiado con problemas también.

Desgraciadamente para el equipo, la segunda semana ha seguido la tónica de la primera y han sufrido lo indecible. En la séptima etapa tuvieron un golpe en una duna y Ben de Groot, así como su mecánico Govert Boogaard, se hicieron daño en la espalda. En la octava se quedaron atrapados en la arena al verse obligados a tomar rutas alternativas para no estar en medio del polvo de muchos buggies. En la décima, en la que ayudaron a Martin van den Brink y a Gert Huzink, acabaron rompiendo la barra estabilizadora, que se dobló «con la forma de un plátano», obligándoles a ir muy lento para terminar la etapa, con lo que cedieron la décima plaza en favor de Bellina.

Ben de Groot corrió tres días con una vértebra rota. Fotografía: De Groot Sport.

Al final de ese día, como el dolor en la espalda proseguía, unos exámenes médicos a Ben de Groot mostraron que tenía una vértebra rota. Debido a ello, el equipo tomó la decisión de que dejase de correr y el copiloto, su yerno Ad Hofmans (que había sido piloto hacía tres años) asumiese el rol de piloto, mientras que Boogaard pasaba a ser copiloto. Por tener sólo dos miembros en cabina, el equipo tuvo que pagar una multa de 500€, pero el resultado en pista fue muy bueno, ya que tanto en la undécima como en la duodécima Hofmans clasificó en octavo lugar y regresaron al top-10 general gracias a los problemas de Sugawara.

No obstante, la etapa final fue el fiel reflejo de lo que ha sido el rally, ya que se dejaron más de siete horas y perdieron dos posiciones en la general. Ahora bien, teniendo en cuenta todo lo que les ha pasado, el simple hecho de terminar la prueba ya es un éxito para ellos.

Ad Hofmans asumió el rol de piloto los últimos tres días. Fotografía: De Groot Sport.

Con todos estos problemas, el último puesto del top-10 ha sido para el debutante Marnix Leeuw, un resultado mucho mejor de lo esperado en un principio teniendo en cuenta que compiten con un camión viejo de De Rooy y que el joven piloto neerlandés (20 años) tan sólo había disputado una edición del Dakar, pero como copiloto y en un SSV. La estrategia de ser precavidos y no cometer errores de bulto les ha salido a la perfección. Pese a que el propio equipo afirmaba que era una edición enfocada en la adquisición de experiencia y aprendizaje, han logrado entrar en el top-10 general después de terminar las siete etapas de esta segunda semana entre la décima y la decimotercera plaza. Desde luego, la segunda semana de Leeuw ha sido estelar, ya que la empezó como el peor camión de competición (14º en la general) y le ha ganado posición a Wingens, Lysek, Ben de Groot y Sugawara.

Leeuw ha acabado entre los diez primeros pese a ser debutante a sus 20 años de edad. Fotografía: Leeuw Rallysport.

El que se ha quedado a las puertas del top-10 ha sido el también debutante Dariusz Lysek, que empezó la segunda semana muy bien, con sucesivos top-10 en la séptima y la octava etapa. Poco a poco fue acercándose al top-10 general, todo ello a pesar de que en la novena etapa chocó con un árbol y rompió el parabrisas, aunque Macik le dio un repuesto. Cuando estaba ya muy cerca del top-10 general, siendo undécimo a 45 minutos de Ben de Groot, en la décima etapa volcó y terminó la etapa con un déficit de más de siete horas, cayendo a la 13ª plaza de la general. Al final, los problemas de Sugawara y Ben de Groot le han hecho ganar dos plazas.

Lysek tuvo un arranque de semana muy bueno. Fotografía: WhiteReds.

Por su parte, Egbert Wingens termina el Dakar en 13ª posición a pesar de haber tenido bastantes contratiempos en esta segunda semana. Para empezar, en la octava etapa, recibió una sanción de 15 minutos por no validar un «waypoint». Al día siguiente perdió otros veinte cambiando dos ruedas y tratando de arreglar la suspensión de la cabina. En la décima se le rompió el amortiguador y en la undécima el turbo, mientras que en la duodécima tuvo problemas algo menores con la sujeción de los neumáticos de repuesto.

Wingens ha sobrevivido a infinidad de problemas. Fotografía: DDW Rallyteam.

Para concluir con los camiones de competición, debemos centrarnos en los pilotos del equipo Buggyra, que han vuelto a tener luces y sombras en esta segunda semana, en la que no tenían aspiraciones en la general por todas las horas de sanción acumuladas de la primera semana.

Por un lado, Martin Soltys empezó la segunda semana con un buen séptimo puesto de etapa, pero al día siguiente rompió el turbo y tuvo que abandonar a la mitad de especial. En la novena regresó con un buen octavo puesto, y a partir de entonces mostró todo su potencial. Así, en las últimas cuatro etapas fue 3º, 4º, 3º y 5º y, de no ser por dos sanciones por exceso de velocidad, habría terminado las tres últimas en tercer lugar. Así pues, queda patente que el nuevo camión «Invictus» ha sido rápido, pero que la fiabilidad ha vuelto a ser el gran problema que ha lastrado a Buggyra.

Soltys ha acabado el rally mostrando las fortalezas de su Buggyra Invictus. Fotografía: Buggyra Racing.

En cuanto a Karel Posledni, tuvo problemas con la caja de cambios que le hicieron llegar de noche y con cinco horas perdidas en la séptima etapa. En la octava perdió otras tantas por una rotura de turbo, y en la décima ni llegó a correr. En la undécima regresó y tanto en esa como en la siguiente acabó undécimo. Finalmente, ha concluido el rally con un top-10 parcial en la última etapa (9º). Así pues, Posledni ha estado también azotado por muchas averías, tanto en la primera como en la segunda semana, y en su caso es más preocupante, porque el Invictus de Soltys era un camión nuevo que puede fallar por su juventud, pero el EVO3 de Posledni es el que usó Soltys el año pasado, con el que Soltys iba 4º hasta que en la penúltima etapa se le rompió la transmisión, y en 2026 ha fallado más que en su año debut, incluso.

Posledni ha seguido teniendo muchos problemas esta semana. Fotografía: Buggyra Racing.

En lo que respecta a la representación española, debemos destacar que Jordi Juvanteny, junto a sus compañeros del KH7-Ecovergy José Luis Criado y Xavi Ribas, se han proclamado campeones del Dakar en categoría Mission 1000 por tercer año consecutivo. Los pilotos del icónico MAN 6×6 han sumado la máxima puntuación en cuatro de las siete etapas y han estado líderes toda la segunda semana, venciendo en último término por una renta de tan sólo seis unidades. De este modo, siguen invictos desde que la organización creó esta categoría, habiéndola ganado en todos y cada uno de los años que se ha disputado.

Juvanteny, Criado y Ribas siguen ganando en Mission 1000. Fotografía: Mediagé Comunicación.

Del mismo modo, Manuel Borrero ha terminado como el mejor español en la clasificación general del Dakar, siendo 14º, el mejor de los camiones de asistencia. En esa faceta, la Armada española, y concretamente el Tibau Team, domina, ya que el segundo mejor camión de asistencia es el de su compañero Jordi Esteve (16º). El tercero mejor es el del checo Tomas Tomecek (17º), con el Tatra de South Racing, mientras que el top-5 lo completan otros dos españoles: Paul Tibau (19º), también del Tibau Team; y Alberto Herrero (22º), de TH Trucks.

Manuel Borrero ha sido el mejor español clasificado y el Tibau Team ha clasificado con tres camiones en el top-20. Fotografía: Tibau Team.

Para finalizar, debemos destacar la impresionante actuación en la categoría Dakar Classic de Tomasz Białkowski con el DAF Bull con el que compitió hace cuatro décadas (1985) Jan de Rooy . El polaco ha terminado el rally 9º entre todos los participantes clásicos, el mejor de los camiones, e incluso llegó a ganar una etapa a nivel absoluto. Ha acabado siete de ellas entre los cinco primeros, todo ello con un camión que, recordemos, venía  de ser el 70º (13º camión) en la edición de 2025 y el 57º (7º camión) en la edición de 2024 con Janus van Kasteren Sr. El siguiente camión en la clasificación es el Mercedes 1735 AK de Stefan Gehrmann y el equipo SG Racing Nordheide, que ha sido 28º en la general; mientras que el «podio» lo completa el Fiat 80 16 del equipo Tecnosport, pilotado por Andrea Cadei.

El Bull ha sido el mejor camión entre los Clásicos con Tomasz Białkowski a los mandos. Fotografía: Kamena Rally Team.

Este año, los veintidós camiones inscritos en la categoría de clásicos han podido terminar el rally. Entre los españoles, Jaime Martínez ha sido 16º (65º absoluto) con el Mercedes 1936 AK 4×4 del R Team.

Jaime Martínez ha sido el mejor español en clásicos. Fotografía: ASO/DPPI.

Por su parte, José Manuel Salinero ha sido 20º (81º absoluto) con el Mercedes 2644 con el que celebraba el 25º aniversario de la participación del equipo de la Guardia Civil.

Salinero, corriendo el Dakar. Fotografía: ASO/DPPI.

Por último, el Mercedes 2636A 6×6 del equipo español TH Trucks, con el portugues Nuno Miguel Bismarque dos Santos como piloto, ha sido 12º entre los camiones y 58º absoluto.

EL Mercedes de TH Trucks ha sido el 12º mejor camión. Fotografía: ASO/DPPI.

 

CLASIFICACIÓN FINAL DEL RALLY DAKAR DE 2026

POSICIÓN PILOTO EQUIPO CONSTRUCTOR TIEMPO
Vaidotas Zala Team de Rooy IVECO 56H58’38”
Ales Loprais Team de Rooy IVECO +20’18”
Mitchel van den Brink Eurol Rallysport IVECO +29’03”
Martin Macik MM Technology IVECO +4H36’06”
Richard de Groot Firemen Rally Team IVECO +5H13’08”
Michal Valtr Valtr Racing Team IVECO +6H18’19”
Kay Huzink Kuipers-Jongbloed Hybrid Renault +6H18’56”
Martin van den Brink Eurol Rallysport IVECO +7H42’07”
Claudio Bellina ItalTrans Racing Team IVECO +14H39’43”
10º Marnix Leeuw Lueew Rallysport IVECO +16H54’37”
11º Dariusz Lysek Hurtito Team WhiteReds IVECO +23H22’01”
12º Ben de Groot De Groot Sport IVECO +23H22’05”
13º Egbert Wingens DDW Rallyteam IVECO +26H40’55”
14º Manuel Borrero Tibau Team IVECO +29H12’28”
15º Teruhito Sugawara Hino Team Sugawara Hino +34H48’52”
16º Jordi Esteve Tibau Team DAF +35H05’15”
17º Tomas Tomecek South Racing Can-Am Tatra +113H12’17”
18º Karel Posledni Buggyra Racing Tatra +122H46’07”
19º Pol Tibau Tibau Team IVECO +128H29’19”
20º Gert Huzink Kuipers-Jongbloed Hybrid Renault +139H40’22”
21º Martin Soltys Buggyra Racing Tatra +197H36’32”
22º Alberto Herrero TH Trucks Scania +202H33’11”

 

Abandonos: William de Groot, Jean-François Cazères, Tariq Al-Rammah, Zsolt Darazsi, Dave Ingels, Mathias Behringer, Dave Berghmans, Richard González, Duo Kühn, Francesc Ester, Sylvain Besnard, Didier Monseu, Jesús Borrero, Dusan Randysek, Alberto Alonso, Alexandre Lemeray, Jéremie Gimbre, Sébastien Fargeas, Antoine Vitse, Philippe Perry, Javier Herrero, Bader Albarrak y Ahmed Benbekhti.

 

Esto es todo en el Rally Dakar de 2026 y, llegado a este punto, sólo nos queda agradeceros a todos los que lo habéis seguido con nosotros diariamente con los resúmenes de nuestras redes sociales, Instagram y Facebook, o leyendo estas crónicas semanales en nuestra web. Sin duda, el de 2026 ha sido uno de las ediciones del Dakar más entretenidas de los últimos años. No en vano, la de este año ha sido la primera en lo que llevamos de siglo en la que los tres primeros han estado separados por un margen menor a la media hora. Además, ha habido seis ganadores distintos de etapa, como en 2023, cortando un proceso de decandencia, ya que en 2024 hubo cinco y en 2025 sólo hubo tres. Así pues, aunque la categoría está un poco venida a menos desde que no compiten KAMAZ y MAZ y otros equipos como De Rooy han reducido sus flotas, hay signos que invitan al optimismo de cara al futuro, con la esperanza de que despegue como lo han hecho otras en los últimos años, mayormente la de coches, pero también la de prototipos ligeros y SSV.

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Samuel Mateo

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